Navidades en París. Día 1.

Corría el 27 de Diciembre y maleta en mano nos dirigíamos a la ciudad del amor. 

Si estuviéramos hablando de Sri Lanka seguramente os narraría formato guía de viaje con horarios y lugares pero como estamos hablando de París y todos tenemos miles de páginas sobre qué visitar en París, os contaré como a mi me gusta, qué cosas hicimos, qué cosas repetiría, cuáles no haría nunca o aquellas que me quedé con las ganas de hacer.

Lo que está claro que París tiene una oferta realmente amplia donde todos los gustos y aficiones están bien representados. Sin duda el quee mejor está representado es las compras y el lujo. Os adelanto que lo de las compras es como el cine X. No es para todos los públicos. Los precios son astronómicos habitualmente.

Para nosotros, era importante los dos primeros días, visitar el máximo de monumentos, el tercer día, ir a Versailles y continuar la visita por la tarde con algún paseo por la ciudad, y el último día disfrutar en la medida de lo posible la ciudad, y salir a cenar en Nochevieja y dar un paseo sin más.




Bien pronto estábamos en La Ille de la Cite. Compramos nuestro bono para todos los museos y catedrales, y visitamos la zona. Somos bastante madrugadores por lo que apenas había gente por la calle. Siempre aprovechamos estas horas para ir a los monumentos que pueden tener más colas. Por ello debutamos en Notre Dame. La verdad que para visitar la catedral no habían colas. Las colas estaban para subir a las torres. La verdad que para nosotros no son algo imprescindibles este tipo de lugares. La catedral está bastante bien. Más que la catedral lo que me gustó fue la zona de La Ille en sí. Aunque hay que reconocer su envergadura. Me encantan esas zonas históricas de las ciudades y pensar en como sería vivir 500 años atrás en una ciudad como París. 




En la isla, visitamos también Saint Chapele y la Conciergerie. La capilla tienes 12 magníficas vidrieras, seguramente no tan conocidas como la circular de la catedral pero el hecho de estar recién restauradas les daba un colorido muy peculiar. Es muy chula.







Sin tiempo que perder nos dirigimos a la plaza del Hotel de Ville. La zona está muy decorada de navidad ya que es una zona comercial. Sin duda aquí hay que volver por la noche. Además hay una inmensa pista de patinaje. Desgraciadamente nosotros no somos patinadores. Nuestro paseo continua por Rue de Renard hasta el Museo Le Centre Pompidu.

Si os digo que soy un experto en arte moderno estaría mintiendo. Recuerdo la primera vez que pisé uno de estos museos, en Londres, el Tate modern y dije pero esto qué es? Pues no se cual es el motivo pero ahora este tipo de sitios me han ido cautivando y este arte no se si lo entiendo pero hay obras que me resultan totalmente indiferentes y hay otras que realmente me cautivan, me sacan una sonrisa, o simplemente me provocan sensaciones. Especial interés en los Picasos.

Desde la parte alta del Pompidu avistamos por primera vez la Torre Eiffel. Vaya! casi 20 horas en París y ni me había acordado de ella! A la otra parte vemos el Sacre Coeur. Como dan bastante malo de tiempo y ahora está despejado consideramos una buena opción visitar este barrio y pasear por sus calles que según he leído tiene mucho encanto. Sin duda para mi el barrio favorito de París. Tiene tiendas, restaurantes, ocio, mercaditos... Lo tiene todo! 

Hay un funicular que se puede utilizar con el ticket del metro aunque como buenos caminantes lo hicimos a pie mientras disfrutamos de las magnificas vistas. 

El Sacre Coeur era muy bonito pero mi mujer me reclamaba el esperado primer crepe de chocolate de los varios que caerían en los próximos días. Es una delicia ir caminando por la calle y sentir ese olor tan característico de los crepes.

Después del debut gastronómico parisino continuamos nuestro paseo  por delante del Moulin Rouge, el cual me habían insistido en NO visitar a las actuaciones.

El día estaba cundiendo bastante. :) De aquí cogimos el metro dirección la Defense. Como tampoco teníamos grandes recomendaciones del lugar no nos decepcionó demasiado. Simplemente es una zona financiera con rascacielos y un emblemático moderno Arco de Triunfo. Tampoco es que cueste mucho de llegar en metro. Había también su mercado de Navidad. Poco más adelante tenemos los Campos Elíseos y en él su Arco del Triunfo. Simplemente imponente! Napoleón consiguió su objetivo! 

Tras pasear por las tiendas de lujo (no me apasionan estas zonas) en las que los jeques árabes, rusos y millonarios asiáticos guardan cola para comprar bolsos con precios astronómicos, cogimos el metro dirección a nuestra casa. Estábamos fundidos pero como somos chicos duros, decidimos bajar antes en el metro para ver por la noche la plaza de La Bastille y de aquí ir hasta el apartamento paseando. La verdad que la zona está muy bien para ir de compras y restaurantes. No descartamos esta zona para salir a cenar algún día.

Mañana más... ha sido un día largo. Las primeras sensaciones de París son muy buenas. Sin duda una lástima no tener más días para disfrutar de la ciudad. Por otra parte no me gusta las ciudades tan enfocadas al lujo y sin duda París lo es. Esta es la parte más negativa para mi. A ver que tal mañana. Tengo muchas ganas de ir al Louvre.